martes, 5 de enero de 2010

Como comenzar con todo esto...


Éste es mi primer blog, y además es un tanto cutre, lo sé, pero para mí significa tanto... En primer lugar me llena de orgullo y satisfacción enfrentarme a mi gran amiga la informática, por lo que no debo olvidar agradecer a Pene su tarde de paciencia explicándome cosas que hasta un chaval de párvulos asimilaría más rápido que yo. A Chicho, que ha puesto su ordenador y su casa, pero no sus cervezas y cacahuetes que le hemos pedido un par de veces, a mis coleguillas que leo de vez en cuando en otros blogs, por ser mi fuente de ocio e inspiración y por supuesto a Roque, en quien está inspirado tan grandioso título.

Aunque parezca ilógico es cierto, donde cabe uno caben tres, porque el orden de los factores no siempre altera el producto. Quién no ha visto en un botellón con vasitos de cumpleaños donde tan sólo entra un hielo apuradísimo, a la lista de la clase meter uno, dos y el tercero que parece un Iceberg a flote. Por esa regla de tres creo que más de uno hemos visto a tres personas en una bicicleta, debajo de un paraguas o peleándose por subir a una colchoneta de Fanta que no cabe ni su puta madre.

Por ver, ví a un amigo apilar los dedos índice, anular y corazón de la mano derecha de tal forma que pareciese un torreón.