miércoles, 23 de noviembre de 2011

Mamá, quiero ser artista

Qué jodido tiene que ser acudir a un programa de televisión en España, teniendo 14 años, con ganas de ponerse el mundo por montera, y salir llorando de plató porque los miembros del jurado, entre ellos José Luis Moreno, con su pulgar en el ano y un tono muy déspota, deciden mandarte a casa. Sin duda me quedo con la honestidad y la casta del coliseo romano, cuando el César despachaba a un gladiador sin apenas abrir la boca, para ser pasto de los leones por aclamación popular.

El público es soberano!! Y una polla!! Ayer por la noche tuve la suerte de enganchar el programa de "Tú si que vales" haciendo zapping, y entre Kiko, Risto, José Luis Moreno y otra subnormal, me tuvieron mordiéndome las uñas hasta el final. Soy un chico fácil y con un exquisito criterio a la hora de elegir la programación, qué se le va a hacer. El modus operandi se repetía en cada ronda. Un "artista" en un "escenario" tenía 3 minutos aproximadamente para hacer un paripé que más tarde sería juzgado por las 35 personas del público y el bueno de Kiko. Una vez concluída su votación, tenía la última palabra el jurado profesional formado por José Luis Moreno, Merche y Risto. Entre ellos se van pasando la pelota de tal manera, que al final tenga Risto el voto decisivo en forma de reflexión hijoputamoralista que tanto le mola.

Nada sorprendía. Bueno sí, un trío de payasos que hicieron un número de sonidos vocales que no merecían salir de su casa, pero intuyo que Risto quería tirarse a la vocalista, y le otorgó un "tú si que vales" entre risitas y firteos pero con el dedo apuntando a su escote. Lo mejor de la noche llegó con un chaval que entró muy fuerte. Quiere ser mago, y aunque habla como un viejuno, a mí me pareció lo mejor que ha pasado en todo el programa. Aunque eso no quita que lo cosería a hostias... Así fue:



La pena es que los muy hijos de perra de los realizadores de Telecinco no dejen las duras críticas de los miembros del jurado. Habrá que esperar a ver las páginas de sucesos para comprobar si el bueno de Álvaro se ha tirado a las vías del metro o por el contrario ha contratado a una panda de machacas para que le metan un cate al Moreno, aunque no sería la primera vez.

Si por algo digo yo que los romanos eran maricones, alcohólicos y viciosos, pero la nobleza de un pulgar no la tienen mil palabras... Ánimo chaval, a comerte el mundo, si te dejan que lo dudo!