lunes, 18 de febrero de 2013

El último Guanche


Hoy, después de casi 4 semanas, me despido de La Laguna Beach en solitario, en la casa de mi primo y con un trancazo post carnavales que me hace sentir muy vivo. Me despido de gente que sin conocerles de nada me lo han dado todo. Me despido de unas semanas inolvidables donde mi única preocupación ha sido saber en qué playa había olas. En definitiva, me despido de unas vacaciones de verano en pleno invierno. Del surfing, del olor a parafina, de caminos de piedras para llegar hasta la playa, y del mejor ambiente que he compartido nunca.

Es jodido tener que decir adiós a muchas de las cosas que me han hecho un tío muy feliz durante casi un mes, y que mirando atrás y volviendo al 19 de enero no podría haberme imaginado. Adiós a las puestas de sol en la playa de Baja Mar, con sus arrecifes y sus tardes enteras al sol. Adiós a la izquierda de Punta Hidalgo, con sus series de metro y medio y su viento de offshore. Adiós a los locales de Playa del Callado, capaces de pillar espumas durante media hora para que ningún forastero se meta en el agua. También toca decir adiós a Roma, Juancho y Andrés, que junto con mi primo Chechu, han hecho que la "casa Wassa" fuera como mi casa. Adiós al Tutti Fruti y su camarera, con sus menús a 5 pavos, al Africao, a las cervezas Saturday y al mojo Picón. Adiós a las noches de póker en el Casino de Santa Cruz, a las madrugadas de pesca en el puerto de San Andrés y a las veladas durmiendo al raso en la Gomera. Adiós también a Titín, Dani y Quintana, que han hecho de estos carnavales una mofa contínua. Adiós a Philipp, Dave y Felix, con su simpatía, su jodida locura y su modo de entender la vida. Adiós a los rallys y travesías en el Monte de Anaga para llegar a ver anochecer, al buceo con tortugas en San Roques y a las heridas de guerra con las rocas de las Américas. Adiós a una época mágica en Tenerife que sin duda quedará para siempre en mi recuerdo. Adiós a 4 semanas en las que me he convertido en el último Guanche. Adiós o mejor dicho, hasta pronto, porque pienso volver, a mi primo Chechu, que con su buen rollo, su cariño y su incansable vitalidad me ha llenado de energía y locurón para enzarzarme en una nueva aventura. Chechu nos vemos en el pico!! Hasta siempre Tenerife!!!... Rumbo a Mexico cabronesss!!!