lunes, 16 de junio de 2014

Historia de una baja

Doctora, ¿alguna receta para esto? Paciencia, Carlos, paciencia. Y así me fui hace 5 semanas del traumatólogo. Mi nombre es Carlos, lesionado. Cada día en España cientos de personas intentan estafar a la seguridad social fingiendo estar enfermos. Así, acumulan partes de baja de semanas, meses e incluso años. Pero, qué ocurre con aquellas personas que sufren el caso contrario? ¿Qué sucede con alguien que padece una grave lesión y no quiere pedir la baja voluntariamente? Como no es lo mismo contarlo que vivirlo, hoy, en 31 días, "lesiones que te joden la vida".

Tengo 28 años, una salud de hierro, y acabo de abrir un restaurante hace escasos dos meses. Las cosas funcionan con esfuerzo, tiempo y dedicación. Para eso sí que hay receta. Y así es como iba todo, y lo cierto es que continúa yendo, como un puto tiro. Buen equipo, buena comida y mucha ilusión. Pero un día algo falla y en mitad de la faena, con un pie apuntando a Roma y el otro a Noruega, la rodilla derecha hace "clac" y me quedo en el sitio. Resonancias, hospitales, pruebas y más pruebas. Me pasó algo parecido hace un par de años después de correr la Maratón de Madrid, pero al parecer no le hice el caso suficiente y seguí forzando más de la cuenta. Fútbol, surf, largas travesías en Mexico y muchas horas de pie para poner el nuevo proyecto en marcha. Intenté estafarme a mí mismo. Algo no muy común en este país. Le dije al médico que estaba de puta madre, que las inyecciones me habían hecho efecto, y volví al trabajo una semana después. Dos días más tarde, en un mal gesto bajando un escalón, me quedé sentado sin poder moverme. Tampoco quise darle importancia. Ser autónomo es un seguro de vida. Si pides la baja estás jodido. Tú te lo guisas y tú te lo comes. Ibuprofeno y aquí no ha pasado nada. Y así durante diez días más, hasta que finalmente me destrocé la rodilla derecha con una condromalacia rotuliana de tres pares de cojones. Directo a la consulta ese mismo domingo con la rodilla como una pelota de rugby. Allí me dijeron que esto tiene mala pinta, y eso fue hace 3 semanas… Desde hace un mes voy y vengo a Zaragoza cada domingo para que me pinchen Ortokine y factores de crecimiento. En total, entre infiltraciones e inyecciones de ozono, colecciono más de 12 en cada rodilla. Es un puto trastorno tan grande que se está apoderando de mi paciencia. ¿Qué cojones puedo hacer? Al parecer es la misma lesión que tuvo Rafa Nadal, y les pasa a muchos deportistas que fuerzan el movimiento de extensión de la rodilla, y especialmente en deportes que suponen impacto para el cartílago. 

Estoy jodido pero contento. En casa, con la puta baja sin pedirla, e intentando gestionar mi negocio por teléfono y ordenador. Al mismo tiempo empezando esta semana con los ejercicios de rehabilitación para fortalecer el cuadriceps y así evitar carga en las articulaciones. Bicicleta estática, pesas y mucha mucha proteína. Mientras tanto, devorando partidos del mundial de Brasil y recibiendo alguna visita… Así se pasan las semanas cuando tienes que esperar a que una lesión te deje volver al curro. Pero pronto, muy pronto, estaré como un toro de nuevo! Saludos a toda la gente del Baffetto!! Nos vemos en nada!