miércoles, 23 de diciembre de 2015

Coger aire

Colegas, Carla y familia, lo mejor sin duda de la navidad. Recuerdo desde pequeño que me encantaban estas fechas porque nos juntábamos todos. Hoy sigo pensando lo mismo. Primas al otro lado del océano, mi hermana en Barcelona, amigos repartidos por el mundo y los de aquí, que aunque vivamos en la misma ciudad no podemos vernos siempre. Mucha comida, también mucha bebida, unos días de vacaciones y un "gracias" que cada año suena más sincero. Además este año viene Carla en nochevieja y eso lo convierte en aún mejor!! Recuerdo fin de año del 2014 en Sancu, surfeando al punto de la mañana en barceloneta y cenando en Valldoreix con las amigas de Carla. Muy agusto!!! Qué buena gente!!

También reconozco que es una época jodida para mucha gente. Especialmente los que tienen muy poco calor en sus casas. Los que no pueden pelearse en la cena de nochebuena porque no tienen con quien hacerlo. Aquellos que a unos pocos metros de nuestras casas deciden entonar un villancico en solitario, tomar las uvas con un desconocido y rezar para que el nuevo año les traiga por lo menos un poco de suerte. Personas para las que el día de los Santos Inocentes dura 365 días, promovido por un Gobierno y una sociedad que mira para otro lado cuando alguien pide ayuda. Tarjetas regalo, rebajas, cotillones e ibuprofenos. Así hemos decidido montarnos una fecha que nos cuadra a pedir de boca con una esquiadita en la montaña, una farra, o una botella de Moet. Es el backoffice de las fiestas, la moneda de cambio del consumo y la autodisculpa por nuestro duro año de trabajo. Mientras nos empeñamos en seguir ocultando nuestras mentiras, nuestras debilidades y nuestros miedos. Miedo a dar un abrazo fuerte a un colega, a responder el teléfono a un familiar o a abrir la puerta a un desconocido. 

Todos los años hago la misma propuesta que termina deshaciéndose. Y si pasamos de regalos y hacemos algo que de verdad aporte? Y si en lugar de inundar nuestras casas de papel celofán, las llenamos de cariño, gente y REALIDAD? supongo que esta idea "podemita" se le escapa a la mayoría de nuestros familiares, comerciantes y hosteleros. Pero ahora en serio, qué cojones hacemos con la navidad? Creo que con la mierda que tenemos encima ya no cabe mirar para otro lado. Lo siento pero no. Y el que decida seguir haciéndolo, se convierte conscientemente en un cómplice de la desigualdad, la frivolidad, la injusticia y el derroche, que solo parece que nombramos cuando hablamos de la clase política que nos representa. Y es que lo pienso hace mucho tiempo, tenemos la sociedad que hemos decidido tener. Con el sistema que lo respalda y sus extraños dogmas de convivencia. Así que en definitiva no sé a dónde viajan mis propuestas, pero sigo haciéndolas cada año y llevándolas a cabo en mayor o menor medida. Echar una mano, arrimar el hombro, comprometerse o simplemente ser consciente de la vida que vivimos pero que no hemos sido libres de elegir. 

No me queda otra que brindar por vosotros, y por nosotros... FELIZ NAVIDAD


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