miércoles, 3 de noviembre de 2010

Diez años en Sing Sing

Tardes de Fifa, piscina y Nikis a veces terminaban en una tienda de la C/Alfonso de Zaragoza. No sé porqué cojones hoy de repente en el metro me he puesto a tararear la canción de "Aurelio el misionero" de los Nikis... es como cuando te despiertas después de un sueño muy guapo y dices; tengo que apuntarlo! esto no se me puede olvidar. Al llegar al curro no he podido evitar mangarle los cascos a Eneko y ponerme el álbum de "Marines a pleno sol" a todo trapo.

Al mismo tiempo que esbozaba una sonrisa, me he acordado de una persona muy especial para mí, con la que pasé mi adolescencia pegado a una minicadena escuchando a esta banda de punk que muchos pensaban que era de tendencia facha después de su éxito "El imperio contraataca". Este tío del que hablo se llama Cucho, y ahora mismo me vienen a la cabeza muchas de las historias que nos han pasado a los dos. Éramos una especie de Zipi y Zape, Batman y Robin, o Las gemelas Olsen(pero sin tetillas). Juntos nos atracaron por primera vez un mes de Agosto quitándonos 700 pesetas y un reloj Casio G-Shock. Bebimos nuestro primer chupito de Martini Blanco en un campamento de verano mientras nos pasaban una botella de vino por la ventana. Mangamos las propinas de la barra, compartimos colonia y una novia, y fumamos nuestro primer pitillo detrás de un frontón(nos pilló mi padre por cierto). He de reconocer, y sé que por esto me van a llover muchas tortas, que me hice madridista por una larga temporada por su culpa, llegando incluso a pensar que Raúl era el discípulo de Maradona. Íbamos los Martes y Jueves juntos a clases de inglés con un tal Kenneth, un americano exiliado con aspecto de pederasta que nos llegó a llamar la atención alguna vez por rajarnos en sus clases. Hoy en día seguimos emborrachándonos juntos cuando nos vemos, contándonos batallitas y quemando la ciudad hasta quedarnos dormidos en un portal a las 6 de la mañana. Así es Cucho, un amigo de toda la vida...