viernes, 4 de abril de 2014

Prisa mata, amigo

Prisa para todo. Prisa por despertarte cuando tus legañas aún te piden fase REM. Prisa por leer los mails, aún sin desayunar, con el cuerpo descafeinado. Prisa por entrar primero en la ducha, donde orinas cada día porque tienes prisa. Cagas con el café encima del vidé y el móvil en la mano mientras te torpedean en el wassap con fotos de penes. Das pena, pero aún sacas un minuto para mirarte al espejo, ver tu abdomen inflamado, tus ojeras de toxicómano y tu papada que no para de crecer. Cremita queratina full equipe, agua de peinado y colonia a litros. Ponte guapo, anúdate la corbata y sal cagando hostias porque se te va a escapar el metro. Eres alérgico. Pero no sólo a la vida real, también al polen de primavera… Recibes un wassap  "¿Te has acordado de tomar la pastilla?" Vuelta a casa corriendo y cagándote en la puta madre de cada uno que se cruza en tu camino. Porque va lento, porque va muy deprisa o porque se detiene a hablar justo en el centro de la calzada. Empiezas a correr en verde, antes de que el semáforo empiece a parpadear, como el 30% de los peatones. Corre joder que lo pierdes, y si lo pierdes no llegas a la reunión, y si no llegas a la reunión se esfuma el acuerdo, y si se esfuma el acuerdo te largan a la puta calle. Entras al vagón de la muerte congelado por el aire acondicionado. Sales del metro sudando y jadeando. Tu cuerpo tiene prisa y necesitas cafeína. Café con leche para llevar. Te llama un colega pero le cuelgas porque llegas tarde a todo. Prisa para comer. Solo, rápido, con el ordenador encendido y los mails echando humo. Tu día se consume en una bandeja de entrada y tu vida en una agenda electrónica. Deja todo terminado a las 8 porque a las 9 tienes KUNG-FHU en el gimnasio. Te lo dijo tu personal trainer. Concentración y respiración. Pasa por el super 24 horas porque te han chapado todo y compra un Yatekomo con extra de picante, un aquarius y nada de proteinas si no quieres pasarte por el forro tu dieta disociada. Prisa por cocinar, por engullir viendo la tele y agrandar tu úlcera del tamaño de un plato de postre. Prisa hasta para follar, porque tienes que chequear los mails antes de irte a la cama. Tu vida es una jena. Con las prisas un día la diñas por el camino. Así sin avisar. Fulminado en la cola del súper con el móvil en la mano mandando el último wassap "Llego tarde tete :) 


Los Martes me toca hacer la compra en Mercadona, donde siempre está un nigeriano de 31 años en la puerta que se llama Samuel, soltando un “bondia guapa” a todas las marujas que le rondan. Me cae bien, es un tío simpático. Este martes al salir por la puerta le dí un paquete de Doritos esperando un gracias guapo, pero no le dio tiempo a contestar. Un tipo encorbatado chocó con él porque iba con prisa. Con cara de pocos colegas y frunciendo el ceño le esputó un “siempre en medio joder”, a lo que Samuel respondió con una sonrisa, y mirándole le dijo: Prisa mata, amigo.